El jurado del III Concurso de Filosofía y Fotografía, que esta edición trataba el tema “Inteligencia natural y/o inteligencia artificial”, ha decidido que las siguientes obras sean ganadoras de premios y diplomas. La entrega de premios y diplomas se anunciará próximamente. Enhorabuena a todos los participantes y premiados y muchas gracias por vuestra creatividad.
Primer premio

«El titiritero digital». María Guerrero. 1º de Bachillerato
Con la llegada de la inteligencia artificial, nos hemos acostumbrado a dejar de lado la conciencia crítica y simplemente fijarnos de lo que nos dice, sin muchas veces contrastarlo. Por eso hemos pasado a ser marionetas controladas por un titiritero.
Segundo premio

«Síntesis». Roberto Escudero. 1º de Bachillerato B
Esta fotografía contrasta la inteligencia natural con la artificial mediante sus elementos. Las flores y el fuego simbolizan la vida y el cambio constante, característico de una inteligencia procedente de la naturaleza. En cambio, la cámara representa la tecnología e inteligencia artificial, creada por el humano. Estas inteligencias se combinan para darse sentido mutuamente, ya que lo artificial depende de lo natural para existir, estableciendo una relación de observador y observado.
Tercer premio

«Cuidar sin comprender». María Domínguez. 1º de Bachillerato C
Toda inteligencia que no puede padecer opera fuera del tiempo vivido. La experiencia no nace del cálculo, nace cuando uno se expone a su propia finitud. Sin herida, no hay verdadera comprensión.
Diplomas

«Lo que permanece al pasar». Carmen Muñiz. 1º de Bachillerato C
Desde el silencio de la pérdida, los corazones se repiten como un latido que se niega a desaparecer. No hay sistema capaz de medir lo que aquí se recuerda puesto que la verdadera inteligencia nace del sentir, de la memoria y del amor que persiste incluso en el dolor de la ausencia.

«La sociedad programada». Darío Castro (1º de Bachillerato A)
La pantalla muestra el desarrollo de las tecnologías que sobrepasa al razonamiento humano simbolizado por la naturaleza.Cada instante que pasa, nuestra sociedad se vuelve más dependiente de los avances tecnológicos, volviéndonos así menos
autosuficientes al abandonar la razón. Por todo esto, ¿es cierto que ya dejamos de lado el pensamiento humano en esta sociedad tan dirigida por lo artificial?

«Me gusta, lo seguiré». Paula Cobano. 2º de Bachillerato A
Me gusta lo que me dice mi corazón; lo seguiré y seré feliz. Me gusta este video; seguiré al creador de contenido y seré…¿feliz? En pleno siglo XXI es frecuente confundir la dopamina y la felicidad a corto plazo con la plenitud y el amor a largo plazo, habitualmente anhelando por ver un corazón en la pantalla cuando ni siquiera escuchamos al nuestro propio; aquel que nos indicará el sendero de la felicidad.

«La emoción no programada». Pablo Vázquez. 2º de ESO A
Mi hermana, emocionada ,iluminada por la luz fría de una pantalla.
La IA puede generar, pero no sentir. La inteligencia natural reacciona, vibra.

«Entre la copia y el ser». Manuela Campano
Coloridos patrones de esta mariposa reflejan la armonía perfecta que despliega vida, cuya belleza intenta ser replicada por máquinas basadas en cálculos, “inteligencia” que procesa datos desarrollando así imágenes vacías. Mientras, de la naturaleza nace un equilibrio intrínseco. Entonces nos preguntamos: ¿Reside la autentica inteligencia en la imitación o en la esencia de lo verdadero?